viernes, 13 de abril de 2012
Esfuerzo sin recompensa.
Encontré en mi camino matinal a un vecino que conozco desde hace muchos años, el muchacho me comentaba, que el último de los negocios que habia montado lo había cerrado, la planta baja que alquiló para montar su negocio por lo visto no reunía las condiciones necesarias.
Un mes despues de la apertura del negocio, recibió a unos inspectores de la conselleria, en una revisión general le dijeron que tenía que realizar cambios necesarios, tenía que sustituir el letrero que ostentaba en la puerta; el aire acondicionado no estaba correctamente colocado y el retrete debia ser reformado según las nuevas normas impuestas.
Así, que mi vecino decidió cerrar el negocio por obstrucción y falta de liquidez, al no contar con dineros para poder realizar estos cambios, - me cuenta - que a los inmigrantes que abren los mismos negocios nadie les hace revisiones, ni les buscan las vueltas.
Por otra parte analizaba la memoria de su vida laboral.
El, trabajó como autonomo prácticamente desde su juventud, todo el esfuerzo realizado en tantos años, (cumplió el mes pasado los 56 años) y las horas de más que habia consumido en el trabajo; ahora, al hacer balance de este esfuerzo y lo obtenido, consideraba que se había convertido todo en un timo grandioso.
Me contaba -, que ahora que no tiene ningún negocio en marcha cobra 400/500 €uros, y que estando trabajando no alcanzaba núnca ese dinero en limpio, entonces, ¿para que tanto esfuerzo?, para cobrar la misma miseria, aunque esto que cobra ahora sea sin realizar esfuerzo alguno.
Es una verguenza, que no exista igualdad a la hora de abrir un negocio, resulta que los inmigrantes que deciden iniciar su andadura como autónomos, los gobiernos de turno les dan todas las facilidades y descuentos, pero no es así para los españoles, los cuales no obtienen las mismas prebendas ni beneficios; estas políticas de preferencias al inmigrante extranjero crean un sistema de desilgualdad fundamental, en el cual los nativos de este pais juegan con gran desventaja - me contaba mi vecino.
Y por otra parte, tantos años trabajando y contribuyendo con esfuerzo, pagando religiosamente la seguridad social, irpf, y todos impuestos habidos y por haber, y ahora resulta que cualquier inmigrante que no ha contribuido con la misma cuantía que yo, y que acaba de llegar a nuestro pais obtiene si cabe muchas mas ayudas, recibiendo en su caso las mismas cuantias que yo, ¿es esta la justicia social que merecemos?
Me siento sumido en un sistema donde se ofrece fraude al esfuerzo, timo, estafa, rapiña y saqueo preferentemente a los españoles, - así me comentaba mi vecino- así, engrosaré el número de aquellos que no mueven un dedo, porque por lo visto es mejor política que ser activo en esfuerzo personal.
Así fue el encuentro con mi vecino, una ristra de evidencias y lamentaciones.
Desde luego no me parecen lógicas estas desigualdades entre nativos e inmigrantes, aunque por lo visto no existe carencia de verdad en todo lo que me contaba, porque en una de las calles principales donde resido, casi todos los negocios existentes fundados por españoles en su momento, ahora han pasado a manos de chinos y pakistaníes, esta calle parece "ChinaTown" dada la cantidad de negocios que han surgido.
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